Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

Mitos del ejercicio durante el embarazo

Por la Dra. Carmen Mantellini 

Todas percibimos esta nueva onda de ejercicio y nutrición, no en vano es evidente el aumento en redes sociales de videos, consejos y productos para estar en forma. Cuando quedamos embarazadas solemos tener una motivación especial para tener y/o reforzar hábitos de vida saludables. Y nos preguntamos ¿es seguro hacer ejercicios en el embarazo? ¿Hay riesgos?

Los ejercicios durante el embarazo han demostrado disminuir los síntomas relacionados con el aumento progresivo de peso, como por ejemplo el dolor lumbar o en la baja espalda y el dolor en las caderas. Los ejercicios de Kiegel, o ejercicios de los músculos del suelo pélvico por su parte, suelen ayudarnos a combatir la pérdida involuntaria de orina que puede ocurrir sobre todo en el tercer trimestre.

El ejercicio regular durante el embarazo, esto es, por 20 a 30 minutos unos 3 a 5 días cada semana, disminuye el riesgo de padecer Diabetes Gestacional, evita el aumento excesivo de peso no sólo de la mamá sino también del bebé por venir, y disminuye por ende el peso residual en el postparto.

Pero ojo, el ejercicio de alto impacto, gran intensidad y sin supervisión médica también conlleva a riesgos, sobre todo actividades que puedan provocar aumento máximo de la frecuencia cardíaca materna, traumatismo a la mamá o aumente el riesgo de caídas, como por ejemplo el levantamiento de gran peso, correr o ciclismo en exteriores, montar a caballo, entre otras. Una manera sencilla de entender si estamos haciendo un ejercicio de gran intensidad es con la prueba del habla, si no logramos culminar una frase conversando, sin dificultad, es un signo que debemos bajar la intensidad.

Tres aspectos muy importantes que deben acompañar cualquier actividad física son, en primer lugar la hidratación, ya que embarazadas somos más propensas a deshidratarnos y esto puede desencadenar contracciones prematuras sobre todo en el último trimestre.

En segundo lugar, la nutrición, que debe adecuarse no solo al trimestre y los requerimientos de la madre, sino a la actividad física que se desea realizar, y por último pero no menos importante, debemos tener presente los signos de alarma ante los cuales debemos detener inmediatamente el ejercicio y consultar, estos son: sangrado genital, náuseas, pérdida de líquido amniótico, dificultad para respirar, mareos o dolor en cualquier parte del cuerpo, bien sea de cabeza, abdominal, torácico, en las pantorrillas, entre otros.

En resumen las recomendaciones generales son, inicia ejercicios aeróbicos de bajo impacto, por 20 a 30 minutos, 3 a 5 días por semana, por ejemplo caminar, bicicleta estacionaria o nadar. Puedes hacer ejercicios de fuerza con ligas o bandas de resistencia. El uso y límite de peso si venías haciendo pesas antes de quedar embarazada es de máximo 16 kilos antes de las 20 semanas y los 12 kilos después de estas y hasta el final del embarazo.

Levantar mucho peso, sobre todo de manera sostenida puede comprometer el flujo sanguíneo hacia el bebé y aumentar el riesgo de caídas y traumatismo secundario que puede poner en peligro la continuidad del embarazo y la salud de tu bebé.

Finalmente si estás embarazada consulta con tu Ginecobstetra de confianza antes de continuar o iniciar una actividad física y evalúa tu riesgo personal, en algunas circunstancias el ejercicio puede estar contraindicado.

Si quieres saber más sobre este u otros temas visita mis redes en Twitter e Instagram @dramantellini.

Caraota Digital no se hace responsable por las opiniones, calificaciones y conceptos emitidos en las columnas de opinión publicadas en este medio.

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Comentarios en Línea
Ver todos los comentarios

LO QUE ES TENDENCIA

Artículos Relacionados

0
Me encantaría conocer tu opinión, comenta.x
()
x